
La feria ARCO fue el campo de pruebas que vio nacer a BELLAMÁTIC, en febrero de 2001. El dato es relevante, pues fue en esa misma feria donde un año antes se nos había ocurrido la idea. Los ideólogos del proyecto (Pepe Murciego y Diego Ortiz) llevábamos varios años acudiendo a ARCO a enseñar nuestra revista, La Más Bella, una publicación de corte experimental que nosotros mismos nos encargamos de mover allá donde pensemos que hay alguien a quien le pueda interesar. El trabajo de editor independiente es divertido y estimulante. El trabajo de distribuidor independiente es agotador. Ese fue uno de los motores que nos llevaron a crear BELLAMÁTIC, la necesidad de ingeniárnoslas para que nuestra revista fuese más visible, tuviera un mayor recorrido que su mera colocación en abarrotadas tiendas y aburridas ferias de arte.
BELLAMÁTIC es una máquina automática e itinerante que vende La Más Bella y muchas otras revistas y ediciones de artistas, escritores o colectivos afines a nosotros. Pero además es un objeto artístico en sí mismo. Su propio tamaño y su diseño atraen la atención y divierten al potencial consumidor que se acerca a mirarla. Por eso desde su nacimiento ofrecimos BELLAMÁTIC como un objeto artístico no sólo para ser expuesto, sino para que muchos artistas la utilizaran como soporte o ayuda en su trabajo artístico, o en la realización de performances en eventos concretos. Cuando leas estas líneas BELLAMÁTIC habrá superado los 40. Los 40 viajes, quiero decir, a museos, ferias, encuentros, galerías, bares o allá donde nos la pida cualquiera que esté interesado en tener como compañía temporal una máquina automática que vende productos artísticos y experimentales.
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